lunes, 21 de abril de 2014

Los católicos de Ciudad de Guatemala, récord Guinness con su alfombra de serrín de Jueves Santo

En Ciudad de Guatemala, miles de feligreses católicos de ese país obtuvieron el pasado Jueves Santo el recórd Guinness por elaborar una extensa alfombra de serrín, las más larga del mundo de su tipo, logrando romper su propia marca establecida en 2013.

“Con una medida de 2.012 metros, puedo confirmar que tenemos un récord nuevo”, anunció en rueda de prensa Evelyn Carrera, quien adjudicó oficialmente el Guinness, tras concluir la medición de la colorida alfombra hecha con residuos de madera que cubrió de norte a sur la avenida principal del centro histórico de la capital.



Carrera aseguró que “todas las reglas” para obtener la marca fueron cumplidas y entregó el certificado del récord a los dirigentes de la iglesia católica del país y a las autoridades municipales de Ciudad de Guatemala.


El récord superado se obtuvo en la Semana Santa de 2013, trabajo que alcanzó una longitud de mil 278 metros. A diferencia de la anterior, la actual alfombra se realizó para la celebración de la procesión de Jueves Santo.


El arzobispo metropolitano, Óscar Vian, agradeció la ayuda de los feligreses en la elaboración de la alfombra, a la vez que acompañó una procesión de dos imágenes de Jesús cargadas por voluntarios de la Pastoral Juvenil del Arzobispado que pasó sobre la superficie multicolor.



Vian agregó que la confección de la extensa obra se convertirá en una costumbre durante la conmemoración de la Semana Santa en Guatemala junto a las actividades litúrgicas de la época.


El arzobispo afirmó que el objetivo principal de la alfombra es que el papa Francisco visite Guatemala. Hasta ahora no se ha confirmado una posible visita del Pontífice al país.



En la elaboración de la alfombra en el Paseo de la Sexta, Centro Histórico de Ciudad de Guatemala, participaron unos cinco mil voluntarios, quienes utilizaron 54 mil kilos de serrín teñido y otros elementos decorativos, concluyendo siete horas después.



La Ley Wert y la tomadura de pelo a los católicos

Toda la izquierda española, e incluso los partidos separatistas, han adoptado, algunos desde hace ya bastante tiempo, una postura rabiosamente anticatólica que les lleva no sólo a críticas feroces, sino a favorecer una legislación que devalúa y diluye el matrimonio, desprotege la familia, favorece el crimen del aborto, apoya la corrupción moral y sexual que es la ideología de género, espera la ocasión propicia para implantar el crimen de la eutanasia y lleva a una cultura que, sin eufemismos, puede calificarse, como han hecho los Papas, de “cultura de la muerte”.

Ante esta situación la mayor parte de los católicos, hemos votado en las últimas elecciones al Partido Popular. Pero el desencanto que percibo entre los católicos es cada vez mayor. Mientras los socialistas, cuando llegaron al poder, lo primero que hicieron fue volver a su Ley de Educación y empezar a montar su propia legislación, éstos, los del PP, no han derogado ni tienen intención de hacerlo, ninguna de las leyes antimatrimoniales y antifamiliares. Incluso la Ley del Aborto, que parece ser quieren mejorarla algo, ya en media legislatura, allí sigue.


Y es que así como hay un laicismo de izquierdas, también lo hay de derechas. Cuando llegó al Gobierno Soraya Saénz de Santa María lo primero que hizo fue proclamar que ella no era católica, cosa que puede decirse de la gran mayoría de los pesos pesados del PP. Ciertamente hay alguno que sí lo es, pero da la impresión que los católicos en ese Partido pintan poco o nada.


Pero el colmo está sucediendo con la nueva Ley de Educación, la Ley Wert, que para los dirigentes socialistas es una Ley escrita al dictado de la Conferencia Episcopal Española. Y sin embargo la Ley que ha aprobado el PP es mucho peor que la actual LOE, la ley socialista. Las razones para ello son:

En Bachillerato: Deja de ser una asignatura fundamental. Ya no será de oferta obligatoria para los centros y de elección voluntaria para los alumnos, como dicen los Acuerdos Iglesia-Estado. Corresponderá a las Autonomías o a los centros educativos ofrecer o no la Religión. La LOMCE va a ser la única Ley de Educación que no cumple con los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español, al no garantizar que la clase de Religión sea de oferta obligatoria en el nivel de Bachillerato.

Como consecuencia del incumplimiento de estos Acuerdos y también del artículo 27.3 de la Constitución (“Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”), por una parte, la asignatura de Religión tenderá en la práctica a ir desapareciendo en el nivel de Bachillerato y, por otra, atentará al derecho de los padres de educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales y religiosas, propias de un Estado aconfesional. Los alumnos quedan libres de escoger entre ella y su alternatica, pues tienen en primero doce optativas a escoger tres y en segundo quince optativas a escoger tres.


Educación infantil: La Religión no será de oferta obligatoria. Serán las Autonomías o las direcciones de los centros educativos las que decidan si se ofrece esta asignatura a la libre elección de los alumnos.

Formación Profesional: Ni siquiera se habla de la clase de Religión.


En la Orden de desarrollo que ha elaborado el MEC para su territorio - Ceuta y Melilla -, la religión pasa de 90 a 60 minutos semanales: un tercio de reducción y la consiguiente disminución de profesores. Ejemplo que seguirán algunas comunidades del PP como Castilla y León y, previsiblemente, todas las socialistas. Ni Zapatero lo hubiera soñado. Va a ser cierto que contra ZP vivíamos mejor los católicos.


La Alternativa a la clase de Religión se va a llamar en Primaria Valores Sociales y Cívicos y en Secundaria Valores Éticos y Cívicos. El adoctrinamiento estatal o comunitario, lejos de desaparecer, se incrementa. Como su contenido depende totalmente de las Comunidades Autónomas, tenemos garantizado el adoctrinamiento separatista en Cataluña y País Vasco y la ideología de género, en otras muchas, con su consiguiente corrupción de menores. La alternativa a la Religión, deja de ser alternativa, ya que puede ser elegida junto con la Religión. Además, los contenidos de EpC se imparten de modo transversal en toda la educación. Análogamente, el establecimiento de un currículo para la alternativa es otra maniobra de despiste porque supone negar a la Religión su carácter ético y, por tanto, su carácter educativo. Todo va en la dirección de la escuela única. La nueva ley de educación del PP cambia la situación de la enseñanza de la religión a peor: es más laicista que las leyes de Zapatero.


Desde luego nadie se esperaba que fuera el Partido Popular el que diera este paso para que la clase de Religión fuera desapareciendo paulatinamente del sistema educativo español y mande al paro a sus aproximadamente 15.000 docentes. Despidos encubiertos con los que ni siquiera se atrevió el Partido Socialista en sus anteriores leyes educativas.

¡Quién me iba a decir a mí que con el PP iba a añorar a Zapatero! Por supuesto mi voto irá a algún Partido que no se ría ni de mí ni de mis ideales.


Pedro Trevijano



Dos Papas que cautivaron al mundo

Se celebra este fin de semana, -27 de abril, en Roma-, la canonización de dos grandes Papas de nuestro tiempo, Juan XXIII y Juan Pablo II. Ha sido una decisión personal del Papa Francisco la de unir a estos predecesores suyos en una misma ceremonia de canonización. ¡Cuántas y qué hermosas pinceladas de sus vidas!

Roncalli fue el primer hombre verdaderamente "moderno" entre los sucesores de Pedro. Llegó al corazón de la gente por su bondad, alegría y cercanía. Wojtyla fue un hombre dotado de una enorme fuerza interior, que hizo vibrar a la Iglesia entera, despertándola de un ensimismamiento peligroso, el de la fijación en sus crisis, empujándola hacia el futuro, al grito de "¡No tengáis miedo!".

El "Papa bueno" conquistó el corazón de la gente por su bondad y mansedumbre, por su sonrisa y buen humor; dio esperanza y consiguió frutos de paz en momentos de inestabilidad; reformó actitudes de los cristianos con gestos de excelente calidad humana y de gran sencillez evangélica. Tuvo la tranquilidad de quienes tienen fe, y por ello se preocupan sólo por el hoy, sabiendo que del mañana se preocupará la providencia. Juan Pablo II se encontró, en 1978, una Iglesia sumida en la crisis, pendiente de sí misma, centrada en sus problemas. Los cardenales pusieron sus ojos en el más joven de los purpurados, sabiendo que era un hombre de oración, un místico, cualidad requerida para sacar a la Iglesia de una crisis especialmente espiritual. Su actitud más característica fue la de evitar soñar con el pasado, concentrando las energías vitales de la Iglesia hacia el futuro: el "huracán Wojtyla" nos hizo mirar hacia adelante, dio una imagen de juventud a la Iglesia, se identificó con la fe del pueblo y apostó por confirmar sus manifestaciones populares.


Juan XXIII y Juan Pablo II cautivaron al mundo. Hoy, sus siluetas resplandecen en los altares. Juan XXIII estableció los cuatro pilares del mundo: "Verdad, amor, justicia, libertad". Juan Pablo II nos animó a la hermosa aventura de testimoniar nuestra fe: "¡No tengáis miedo!". ¡Rogad por nosotros!



Los adolescentes están carcomidos por la rabia hacia los adultos

Las últimas noticias de crónica amplían el boletín de guerra de la condición de los adolescentes. La chica de catorce años que se lanza desde el décimo piso de un edificio porque en la red social Ask.fm la han destrozado; la otra, violada durante mucho tiempo, cuando decide hablar encuentra, en lugar de solidaridad, la implacable ley de la manada: quien se atreve a levantar la cortina sobre lo que sucede en su interior, es aniquilado. Sea víctima o no.

En ambos casos la conjura del silencio, la lógica mafiosa de la omertà, del código de silencio: Ask.fm es la red social en la cual se puede escribir cualquier cosa en el muro de alguien de modo totalmente anónimo; la manada es invisible desde fuera, los que forman parte de ella se cubren de anonimato ante el mundo: invisibles como serpientes, resbalan sobre los muros de la indiferencia culpable de los adultos y entran en las fisuras de la desesperación de los otros.


Siento piedad por estos jóvenes que un cultura hipócrita condena con una mano, pero con la otra aplaude el “liberatodos”, el “prohibido prohibir”, el “¿quién soy yo para juzgar?” y, por último, el “que me importa lo que ocurra, lo importante es que no afecte a mi hija, a mi hijo”.


El Director [de La Nuova Bussola Quotidiana] me ha pedido que escriba un artículo preguntándome: pero, ¿qué sucede con los adolescentes? Y yo respondo: ¿qué les pasa a los padres? ¿A las familias? Porque los cobardes anónimos de Ask.fm tienen una familia; los chulos violadores también. ¿Qué les sucede a nuestras familias que se obstinan en custodiar en su seno a serpientes de este tipo sin tener el valor de denunciar sus culpas?


Vayamos por orden, empecemos por los adolescentes. Los chulos son sólo la superficie de una violencia que atañe a todo el mundo de los adolescentes, lo penetra, lo envenena. Emociones en libertad sin una indicación de dirección, sin la búsqueda de un sentido, adrenalina por la adrenalina porque lo importante es vencer el aburrimiento y la rabia de ser nadie en un mundo que te impide la esperanza en un futuro. A menudo, lo que genera esa rabia que tiene que encontrar el modo de expresarse, de salir fuera, es un familia destrozada, sueños rotos, deseos de amor pisados en nombre de la realización personal de los adultos que buscan, de todos los modos posibles, tener hijos para luego abandonarlos a sí mismos.


Violencia verbal (escuchad cuando hablan entre ellos), violencia autodestructiva (droga, alcohol), violencia, a menudo de tipo sexual, hacia los otros. Violencia que expresa el dolor de quien ha sido traicionado y quiere vengarse. Traicionado, ¿por quién? Vengarse, ¿de quién? De una generación de adultos incapaces, indolentes, pusilánimes, que se nutren de debates, que les gusta oír el sonido de la propia voz para que todo, al final, se quede como está.


Una generación que tiene antes sus ojos el fracaso de todos los eslóganes del 68, que ve morir a sus hijos mejores y que sigue defendiendo ideologías y batallas que no tienen nada de humano. Y que, de manera esquizofrénica, se obstina en hablar de respeto y de valores. Pero, ¿qué valor puede conocer un pobre adolescente cuando, en su familia, los padres están ocupados en traicionarse mutuamente? ¿Qué valor cuando un chico es lanzado como una pelota de una familia a otra? ¿Qué valor para una joven que respira el aire radical del “todo está permitido”, basta que estés conforme y quieras hacerlo?


Nosotros, adultos, seríamos mucho más creíbles si dijéramos, por fin, la verdad: no nos interesan para nada nuestros hijos, tenemos otras cosas que hacer. Tenemos que enseñar a los niños de los jardines de infancia a masturbarse; perder el tiempo para hacer creer que una teoría de pura matriz ideológica como el gender es una ley científica intocable; estamos ocupados pidiendo el divorcio exprés para salir lo antes posible de nuestras responsabilidades; gritamos en voz alta el derecho al aborto porque así el peñazo de turno podrá ser suprimido cuanto antes, velozmente y de manera indolora, con el aplauso de todos.


Tenemos cosas más importantes que hacer que perder el tiempo educando a nuestros hijos con esas aburridas categorías del bien y del mal. De este modo, nuestra cobardía pasa a los adolescentes, como una maldita herencia que los transforma en degenerados, en malos.


He dicho que siento piedad por esos jóvenes violentos: quien sabe si habrá algún día alguien que les ame tanto como para ponerles de espalda a la pared obligándoles a una reeducación radical. ¡Quién sabe! Siento piedad por las víctimas, violadas y asesinadas dos veces si sus verdugos no son ayudados a descender al infierno de sus responsabilidades para, de este modo, cambiar y ser distintos.


¿Qué les sucede a nuestros adolescentes, Director? Que están carcomidos por la rabia hacia nosotros.


Publicado en La Nuova Bussola Quotidiana .

Traducción de Helena Faccia Serrano.



domingo, 20 de abril de 2014

La Semana Santa ha vuelto a latir en el Norte

Con este mismo título, cambiando sólo el tiempo verbal, la revista de actualidad religiosa Vida Nueva ha publicado en el último número que ha llegado a mi poder (núm. 2.890 de fecha 12-25 de este mes de abril), un reportaje muy interesante de Vicente L. García –no tengo más datos del autor- que me tomo la libertad de “fusilar” en buena parte por lo que tiene de esperanzador, sin haber podido pedir permiso a la revista, porque no he hallado a nadie de la publicación en el tajo. Lo normal, son días de descanso y oración, no como otros que yo me sé, tan viciosos del curro, que no saben tomarse un respiro ni en fechas tan señaladas. Eso sí, no faltando a ninguno de los oficios de Semana Santa celebrados en la parroquia, que lo primero es lo primero.

Vicente L. García comienza explicando: “Tras el Concilio Vaticano II, las celebraciones religiosas en general fueron experimentando un fenómeno, abanderado de manera especial por eclesiásticos, de apuesta por la sencillez y el minimalismo. En ese pretendido alejamiento de ritualismos, boatos y ornamentaciones barrocas y churriguerescas (como si fuéramos luteranos, añado yo), se iba de la mano de una sociedad que reclamaba un tratamiento diferente de los religioso. Sin embargo, entre las consecuencia que produjo ese cambio de paradigma, se dio una situación que hoy se está tratando de revertir: en aquellos años 60 y 70, por decreto parroquial en muchos casos, se suprimieron directamente tradiciones y manifestaciones religiosas en determinados contextos. Sin duda en España, en el norte fue donde más lejos se llegó en este sentido, desapareciendo cofradías, guardándose imágenes en sótanos y eliminándose incluso algunas emblemáticas procesiones. Algo que afectó, fundamentalmente, a la Semana Santa en su versión más popular y cultural. Ahora, afortunadamente, el repunte que se inició en la década de los 80 avanza con vigor”.


El autor comenta que en Santander por ejemplo, desaparecieron seis de las doce cofradías que existían. En Reinosa fueron disueltas todas, así como las procesiones, suprimidas por voluntad del clero parroquial. Lo mismo ocurrió en Torrelavega o Laredo. Esta tendencia daría un vuelco favorable en los años ochenta. Ciñéndonos a la capital cántabra, entre 1980 y 1990 se consolidaron las seis cofradías que habían escapado al siniestro casi total y se fundaron otras tres nuevas. En el resto de la comunidad montañesa el cambio se aprecia ya hasta en pueblos pequeños.


Otra diócesis que vive desde hace años el resurgir de la Semana Santa –continúo con el reportaje Vicente L. García- es la de Calahorra y La Calzada-Logroño, donde destaca de un tiempo a esta parte, el alarde de las bandas de tambores y cornetas, por contagio del vecino Aragón. Cabe destacar, además, la revitalización de antiguas cofradías de otras nuevas en los últimos años. Actualmente existen en la diócesis riojana 35 cofradías de Semana Santa y “otras muchas asociaciones parroquiales cofrades, casi en todos los pueblos”.


En la diócesis de Bilbao ocurre algo parecido. “Desde la Hermandad Penitencial de Begoña, Javier Diago, hermano mayor de la misma, nos comenta algunas de las tradiciones que la Semana Santa bilbaína ha recuperado en los últimos años. Por hacerlo de una manera cronológica hacia atrás, empezaremos por el Viernes Santo de 2013, donde íbamos a sacar en la procesión del Santo Entierro el paso del Santo Cristo de la Humildad. Lamentablemente, la lluvia no lo permitió pero iba a ser la primera vez desde 1929”. Debo suponer que este año la lluvia no habrá impedido la referida procesión del Santo Entierro.


Estos datos que aporta Vida Nueva, ¿hay que entenderlos como una reacción religiosa a tanta opresión secularista y crostófoba como estamos sufriendo? ¿Es un indicio del retorno de los alejados, de la recuperación de viejas tradiciones piadosas que el pueblo, pese a tanto mensaje desertizador, ni ha olvidado ni quiere olvidar? Las manifestaciones piadosas populares a veces un tanto folklóricas no son, ciertamente, la sustancia profunda del cristianismo, pero no dejan de constituir la expresión sencilla pero pública de la fe de tanto cristiano de a pie.


Espero, deseo de todo corazón que todo esto no se reduzca a un aire pasajero, sino que sean brotes verdes reales, efectivos, no como los que veía doña Elena Salgado, aquella vicepresidenta económica del último gobierno de Rodríguez Zapatero, que dura un poco más y nos pone a los batuecos todos de la piel del toro a pedir limosna en las puertas de las iglesias alemanes, como si fuéramos rumanos hijos de aquel entrañable amigo de Santiago Carrillo, que Dios guarde a los dos.



Sin moral el anuncio es abstracto

En todo el gran debate sobre “temas éticos” en acto me parece que, paradójicamente, se está dando poco espacio a la moral. Y sin embargo, debería ser tarea de los pastores indicar dónde hay “pecado”, es decir, ofensa a Dios, a través de una violación consciente de su Ley (o Palabra).

Si no se habla nunca de ello, la gente acaba pensando que “no hay pecado”. Hablando concretamente y sobre cuestiones que están a la orden del día, hacer una “donación” de esperma, ¿es o no es contrario a la moral? Si es una buena acción, impulsémosla; pero si es pecado, ¿por qué no se dice que lo es? Lo mismo vale para los óvulos. La fecundación in vitro (homóloga o heteróloga) ¿es o no es contraria a la moral? Me parece haber leído recientemente en palabras de un exponente católico que la fecundación homóloga “no plantea problemas éticos”. Tal vez sea esto lo que piensa ya la mayoría de los católicos. Lo mismo vale para otros muchos temas, a saber: anticonceptivos, relaciones sexuales fuera del matrimonio, relaciones contra natura, etc. El silencio de los pastores respecto a estas cuestiones induce a la gente a pensar que como máximo puede haber contraindicaciones en lo que respecta a la salud, pero no problemas morales.


¿Pero de verdad la masturbación con la cual se obtiene el semen masculino no plantea problemas morales? Que yo sepa todavía nadie la ha eliminado de la lista de pecados contra el sexto mandamiento. Lo mismo vale respecto al aborto: es necesario recordar que incurren en pecado (gravísimo, que implica la excomunión) no sólo quien lo pide y el médico que lo realiza, sino también quien lo aconseja. De este modo, si una mujer decide abortar y el marido está de acuerdo, ambos pecan y, por tanto, no es sólo la esposa quien se debe confesar, sino también el marido. Quisiera preguntar a los confesores si han encontrado alguna vez a un hombre que se haya acusado de haber empujado a una mujer a abortar.


Es verdad, sería necesario hacer una lista de los “nuevos pecados”. Lo digo de manera provocadora. Pero hacer un discurso moral no significa aumentar el sentido de culpa, sino educar la conciencia al sentido del pecado. El sentido de culpa es deletéreo porque te obliga a enfadarte contigo mismo y te autodestruye. El sentido del pecado en cambio te sitúa frente a Dios que es misericordia y, por tanto, si te donas a Él encuentras el perdón y la paz, la fuerza de reparar el mal hecho y de volver a empezar en el camino del bien.


Si es verdad que la Iglesia es un “hospital de campaña”, da la impresión que los médicos de este hospital han decidido no revelar las enfermedades graves que llevan a la muerte al paciente, sino sólo dar algún paliativo. El Papa Francisco ha dicho una vez que la Iglesia no es una ONG que se ocupa de distribuir alimentos, medicinas, etc., y que tampoco debe reducirse a ser un “Centro de bienestar”, aunque sea espiritual.


La misión de la Iglesia no es hacer que la gente esté bien. Ciertamente, la Iglesia está contenta cuando la gente vive en paz, tiene un trabajo, una instrucción, cuidados médicos, etc., pero esta no es su misión específica. Las obras de misericordia (corporal y espiritual) las han inventado los cristianos y esto significa que la fe tiene ciertamente un valor social porque enseña a vivir según la justicia de los mandamientos, a no hacer el mal al prójimo y a comprometerse con la solidaridad. Por eso, cuando la vida se organiza según la fe cristiana la sociedad vive mejor, se establece la concordia y la colaboración entre los ciudadanos y se custodia la paz, que es un bien común para individuos y para pueblos.


Sin embargo, la misión de la Iglesia, que es la misma que la de Jesús, no es hacer que la gente sea feliz en esta tierra, sino sobre todo enseñar lo que nos espera después de esta vida, en el más allá: una vida feliz con Dios o una eternidad desesperada sin Dios. La liturgia nos invita continuamente en sus oraciones a estar orientados hacia "los bienes eternos"; pero estas palabras nos resbalan encima como estereotipos, no tienen un significado real. El mundo secularizado, en el cual estamos inmersos, evita con cuidado ocuparse del más allá. Es un tema molesto. Para lo que además se profesan ateos, el problema ni tan siquiera se plantea porque, según ellos, después de esta vida no hay nada (¿pero cómo lo saben?); más bien al contrario, acusan al pueblo cristiano, que aún se preocupa de la salvación de la propia alma, de tener un comportamiento interesado y, por tanto y resumiendo, hipócrita y mezquino. No nos damos cuenta de que la “salvación” ofrecida por la fe no es un bien material, sino espiritual y personal.


El infierno, del que habla el Papa Francisco, es arruinarse a uno mismo, destruir la parte mejor de uno y hundirse en el sinsentido; es acabar en la prisión del egoísmo, en el que no amo a nadie y no soy amado por nadie, en el que odio y soy odiado por todos. Esta es la perdición eterna que tenemos que evitar.


El paraíso, en cambio, es la realización de uno mismo en la verdad y en el bien, es realizarse en el amor como persona amada y amante. Efectivamente, no son las cosas sino el amor lo que hace felices, por lo que todos pueden alcanzar esta felicidad porque todos pueden amar o aprender a amar siguiendo a Cristo. De este modo, la fe cristiana ofrece felicidad a todos; pero no una felicidad individualista, sino social, porque el amor es interpersonal y la felicidad es mayor cuantas más sean las personas que amo y que me aman.


Esta es la “buena noticia” que los cristianos han recibido y quieren comunicar a los demás. Pero para que este discurso no se quede sólo en buenas palabras, necesitamos educar la conciencia moral que nos enseña donde está el bien que uno tiene que hacer y el mal que hay que evitar.


Publicado en La Nuova Bussola Quotidiana .

Traducción de Helena Faccia Serrano.



¿Cuántas estatuas al Papa Juan Pablo II existen en el mundo? He aquí doce variopintas de ellas
































¿Cuántas estatuas al Papa Juan Pablo II existen en el mundo? He aquí doce variopintas de ellas

La de Czestochowa es una de las mayores estatuas del mundo.




Nada más concluir la Semana Santa y la Pascua de Resurrección, el gran protagonista en la Iglesia pasa a ser Juan Pablo II, quien será canonizado el próximo 27 de abril junto a Juan XXIII.

El afecto universal a la figura del Papa Karol Wojtyla queda patente en la proliferación de imágenes que le están consagradas, y en particular en esculturas situadas en lugares públicos, algunas de ellas de gran tamaño.


Tom Hoops ha rescatado en CatholicVote doce imágenes de al menos doce estatuas en todo el mundo en las que los fieles veneran al próximo santo. Éstas son.




Madrid (España), catedral de La Almudena




Asís (Italia), Santa María de los Ángeles




Bacolod (Filipinas), Torre Juan Pablo II




Tasitolu (Timor Oriental), Memorial Juan Pablo II




Wrzesnia (Polonia)




Loreto (Italia)




Izamal (Yucatán, México)




Przemysl (Polonia)




Phoenix (Arizona, Estados Unidos), edificio diocesano




Fátima (Portugal), basílica de Nuestra Señora




Czestochowa (Polonia)




México, D.F. (México), Zócalo