jueves, 30 de octubre de 2014

«Estado Islámico ha mandado a los cristianos una carta como "última advertencia" para que se vayan»

Ayer miércoles se inauguró en Madrid, en un acto celebrado en la parroquia de los Padres Carmelitas de Ayala, el ciclo de conferencias 2014-15 de la Fundación Tierra Santa, abierto en nombre de su patronato por José Miguel Abat. Explicó que, siendo uno de los objetivos de la institución apoyar a los cristianos de los lugares bíblicos, era obligado hacerlo dando a conocer “la persecución, el drama y el desamparo que están viviendo ahora mismo en los países de mayoría musulmana”.

Una biografía estremecedora

Como protagonista y testigo de excepción, presentó a Raad Salam Naaman, católico caldeo nacido cerca de Mosul y criado en Basora, profesor universitario y doctor en Filología Árabe y Estudios Islámicos, refugiado político en España desde 1991 y nacionalizado español en 1999.


Salam comenzó explicando que no guarda “odio ni rencor” a los musulmanes, porque es deber del cristiano “perdonar al enemigo y rezar por quienes te persiguen”.


Como es su caso. En un breve relato autobiográfico, describió varias detenciones por denuncias de radicales islámicos, palizas, su participación obligatoria como servicio militar en las guerras con Irán y del Golfo, el asesinato de hasta 25 personas de su familia y de varios amigos (entre ellos el editor de su tesina de licenciatura, considerada “ofensiva” por los islamistas) y un atentado personal en 1990 en el cual murió un primo suyo al interponerse entre él y los disparos. Su propio padre fue asesinado tras la caída de Sadam Hussein y la implantación del actual régimen chií. “Todos los cristianos de Irak tienen una historia similar a la mía, o peor”, puntualizó.


Los musulmanes, siete siglos después

Raad Salam explicó que los cristianos son “los habitantes originales de Irak, descendientes de los antiguos mesopotámicos, sirios y caldeos”. La región fue muy tempranamente evangelizada por el apóstol Santo Tomás, llamado Dídimo, y dos de sus discípulos, pero en el siglo III padecieron una cruel persecución por parte de los persas. “Los musulmanes llegaron en el año 637, cuando el califa Omar conquistó Persia. Se encontraron que allí había judíos y cristianos y para saber qué hacer con ellos acudieron al Corán”: les obligaron a pagar tributos y se recrudeció la persecución.


Consuelo en los salmos

Por tanto, la situación actual “no es nueva, los cristianos en Irak hemos vivido desde siempre marginación y persecuciones” aunque, subrayó, “no somos refugiados ni inmigrantes, ésta es nuestra tierra”. En su infancia y juventud eran denominados “sucios nazarenos” y padecían un estigma social: “Nuestro consuelo al llegar a casa era la lectura de las Escrituras, y en particular el salmo 23: ‘El Señor es mi pastor, nada me falta’…”.

Salam relató la cadena de atentados, asesinatos, iglesias quemadas y secuestros a partir de 2003, tolerados por el nuevo régimen, y el comienzo de las huidas a zona kurda: “Pero los kurdos son musulmanes suníes y también radicales. Ahora están protegiendo a los cristianos para ganarse a la opinión pública porque desean formar un estado independiente”, alertó, señalando lo precario de esa protección.


Acudió a la definición de la Real Academia para apuntar que “lo que está pasando en Irak es un genocidio en toda regla”, no sólo sobre las personas, sino sobre la civilización y la cultura: “Cuando Estado Islámico entró en Mosul, destruyeron en torno a mil o mil quinientos manuscritos antiguos”.


"El problema es el islam mismo"

Y advirtió de que las masacres y violencias a las que estamos asistiendo son “la cara verdadera del islam” porque “se limitan a aplicar el Corán y la ley islámica”: “El problema no es el Califato, el problema es el islam mismo”, advirtió, leyendo varios pasajes del Corán en que se incita a la crueldad con los “infieles” y recordando que lo mismo que hace Estado Islámico “lo hizo también Mahoma”.


“Estado Islámico está cortándole el cuello a los hombres, explotando sexualmente a las mujeres, esclavizando niños y vendiéndolos en los países del Golfo”, recordó. Todos los cristianos están recibiendo una carta, que leyó en su integridad, en la que el Califato “les lanza una ‘última advertencia’ para que salgan del país inmediatamente”.


Oraciones... y acciones

Por último, señaló que lo que debemos hacer los cristianos occidentales por los cristianos iraquíes (“que son nuestros hermanos en la fe, pero que son también simplemente personas que están sufriendo esto”) es “rezar, pero no sólo hacen falta oraciones, también acciones concretas”, entre las que señaló, además de ayuda económica para los refugiados a quienes espera un duro invierno en tiendas de campaña, dar a conocer la verdad: “Que sientan que están acompañados, que lo que les está pasando no cae en el olvido”.



miércoles, 29 de octubre de 2014

«Lo visible y lo invisible de la Iglesia no se oponen», dice Francisco en la audiencia de miércoles

“Quisiera hoy llevar una oración y traer cerca de nuestro corazón al pueblo mexicano que sufre por la desaparición de sus estudiantes y por tantos problemas parecidos. Que nuestro corazón de hermanos esté cerca de ellos orando en este momento”.

Esta ha sido la petición que el Papa ha expresado la mañana del miércoles 29 de octubre durante la audiencia general.


Lo ha hecho al finalizar el resumen de la catequesis que realiza él mismo en español.


También ha pedido una oración especial por los que sufren la enfermedad del ébola, “que se está difundiendo especialmente en el continente africano, sobre todo entre las poblaciones más desfavorecidas”.


Por eso, el Papa ha afirmado que “estoy cerca con el afecto y la oración a las personas afectadas, como también a los médicos, las enfermeras, voluntarios, institutos religiosos y asociaciones, que hacen todo lo posible para socorrer a estos nuestros hermanos y hermanas enfermos”.


Asimismo, Francisco ha renovado su llamamiento para que la comunidad internacional haga lo posible para vencer este virus aliviando el malestar y el sufrimiento de los que están siendo duramente probados. Y así, ha invitado “a rezar por ellos y por los que han perdido la vida”.


El Papa Francisco, una semana más, llegó a la plaza de San Pedro, despertando el entusiasmo de los fieles y peregrinos venidos de todas las partes del mundo.


Banderas de distintos países se agitaban al paso del jeep descubierto y se oían a la gente saludar y gritar ¡Francisco, Francisco! Mientras, el personal de seguridad, se encargaba de acercar a los niños hasta el papamóvil para que el Papa pudiera darles su bendición.


A pesar de que se empieza a sentir el frío, una gran multitud estaba presente en la plaza.


Como cada miércoles, el Pontífice ha seguido con la serie de catequesis que inició sobre la Iglesia. Ha hablado de la realidad visible y la realidad espiritual de la Iglesia.


Resumen que pronunció en español el Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas: En otras ocasiones hemos hablado de la naturaleza espiritual de la Iglesia, como Cuerpo de Cristo edificado por el Espíritu Santo.


Hoy nos centramos en lo que pensamos habitualmente, en lo que se ve: es decir, sus estructuras, como la parroquia, las organizaciones, las personas que normalmente la guían. Pero esto no se limita a los obispos o a los clérigos, sino que comprende a todas las personas bautizadas que creen, esperan y aman, haciendo el bien en el nombre de Jesús, acercándolo así a la vida de los hermanos.


Por eso, lo visible y lo invisible de la Iglesia no se oponen, sino que se integran en la única Iglesia. Esto es un reflejo del misterio de la persona de Cristo, en la que su naturaleza divina es inseparable de su naturaleza humana, que se pone enteramente al servicio del plan divino de llevar a todos la redención y la salvación.


También la Iglesia, a través de su realidad visible, como los sacramentos, el testimonio y el anuncio, está llamada a hacerse cercana a cada persona, comenzando por los más pobres, los que sufren o los marginados, para que todos sientan la mirada compasiva y misericordiosa de Jesús.


La intercesión de la Virgen, el modelo de los santos

A continuación el Papa ha saludado con afecto a los peregrinos de lengua española, “en particular a los venidos de España, México, Argentina y otros países latinoamericanos. Pidamos, por intercesión de la Virgen María, que comprendamos cómo, a pesar de nuestras debilidades, el Señor nos ha hecho instrumentos de su gracia y signo visible de su amor para toda la humanidad. Muchas gracias”.


Al finalizar, el Santo Padre ha dirigido un pensamiento especial a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, recordando que nos acercamos a la Solemnidad de todos los Santos. "Queridos jóvenes, mirad a los santos como modelos de vida; queridos enfermos, ofreced vuestro sufrimiento por los que necesitan conversión; y vosotros, queridos recién casados, cuidad el crecimiento en la fe en vuestra casa conyugal".


Texto íntegro de la catequesis del Papa, traducido del italiano

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!


En las catequesis precedentes hemos podido evidenciar cómo la Iglesia tiene una naturaleza espiritual: es el cuerpo de Cristo edificado en el Espíritu Santo. Cuando nos referimos a la Iglesia, sin embargo, el pensamiento va inmediatamente a nuestras comunidades, a nuestras parroquias, a nuestras diócesis, a las estructuras donde solemos reunirnos y, obviamente, también a los componentes y a las figuras más institucionales que la guían, que la gobiernan. Es esta la realidad visible de la Iglesia. Debemos preguntarnos entonces, ¿se trata de dos cosas diferentes o de la única Iglesia? Y, si es siempre una única Iglesia, ¿cómo podemos entender la relación entre su realidad visible y la espiritual?


Sobre todo, cuando hablamos de la realidad visible --hemos dicho que hay dos, una realidad visible de la Iglesia que se ve y una espiritual--, cuando hablamos de la realidad visible de la Iglesia no debemos pensar solo en el Papa, los obispos, sacerdotes, monjas, personas consagradas. La realidad visible de la Iglesia está formada por muchos hermanos y hermanas que en el mundo creen, esperan, aman.


Pero muchas veces oíamos decir ‘pero la Iglesia no hace esto, la Iglesia no hace esto otro’. Pero dime ¿quién es la Iglesia? Son los sacerdotes, los obispos, el Papa. Pero, la Iglesia somos todos. Todos nosotros, todos los bautizados somos Iglesia. La Iglesia de Jesús.


De todos los que siguen a Jesús y que, en su nombre se hacen cercanos a los últimos y a los que sufren, tratando ofrecer un poco de alivio, de consuelo y de paz. Todos, todos los que hacen lo que el Señor nos ha mandado, son Iglesia. Comprendemos, entonces, que también la realidad visible de la Iglesia no se puede medir, no se puede conocer en toda su plenitud: ¿cómo se hace para conocer todo el bien que se hace? Tantas obras de amor, tantas fidelidades en las familias, tanto trabajo para educar a los hijos, para llevarlos adelante, para transmitir la fe, tanto sufrimiento en los enfermos que ofrecen sus sufrimientos al Señor… Pero esto no se puede medir, y es muy grande, es muy grande.


¿Cómo se hace para conocer todas las maravillas que, a través de nosotros, Cristo consigue obrar en el corazón y en la vida de cada persona. Mirad: también la realidad visible de la Iglesia va más allá de nuestro control, va más allá de nuestras fuerzas, y es una realidad misteriosa, porque viene de Dios.


Para comprender la relación, en la Iglesia, la relación entre su realidad visible y la espiritual, no hay otro camino que mirar a Cristo, del cual la Iglesia constituye el cuerpo y del cual es generada, en un hecho de infinito amor. También en Cristo, de hecho, por la fuerza del misterio de la Encarnación, reconocemos una naturaleza humana y una naturaleza divina, unidas en la misma persona de forma admirable e indisoluble. Esto vale de forma análoga también para la Iglesia. Y como en Cristo la naturaleza humana favorece plenamente a la divina y se pone a su servicio, en función del cumplimiento de la salvación, así sucede, en la Iglesia, por su realidad visible, en lo relacionado con lo espiritual. También la Iglesia, por tanto, es un misterio, en el cual lo que no se ve es más importante que lo que se ve, y puede ser reconocido sólo con los ojos de la fe.


En el caso de la Iglesia, sin embargo, debemos preguntarnos: ¿cómo la realidad visible puede ponerse al servicio de la espiritual? Una vez más, podemos comprenderlo mirando a Cristo. Cristo es el modelo, en modelo de la Iglesia que es su cuerpo. Es el modelo de todos los cristianos, de todos nosotros. Mirando a Cristo no se equivoca, no se equivoca.


En el Evangelio de Lucas se cuenta como Jesús, en su regreso a Nazaret --lo hemos escuchado esto- donde había crecido, entró en la sinagoga y leyó, refiriéndose a sí mismo, el paso del profeta Isaías donde está escrito: ´El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. El me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor´. He aquí como Cristo se ha servido de su humanidad –-porque era hombre también-- para anunciar y realizar el diseño divino de redención y de salvación, porque era Dios, así debe ser también para la Iglesia. A través de su realidad visible, todo lo que se ve, los sacramentos, el testimonio de todos nosotros cristianos. La Iglesia está llamada cada día a hacerse cercana y todo hombre, comenzando por el pobre, por el que sufre y por quien es marginado, para continuar haciendo sentir sobre todos la mirada compasiva y misericordiosa de Jesús.


Queridos hermanos y hermanas, a menudo como la Iglesia experimentamos nuestra fragilidad y nuestros límites. Todos lo somos, todos tenemos. Todos somos pecadores, todos ¿eh? Ninguno puede decir ‘yo no soy pecador’. Pero si alguno de nosotros se siente capaz de decir que no es pecador, que levante la mano. Veremos cuántos. No se puede. Todos lo somos. Y esta fragilidad, estos límites, estos pecados nuestros es justo que provoque en nosotros una profunda tristeza, sobre todo cuando damos mal ejemplo y nos damos cuenta de convertirnos en motivo de escándalo. Cuántas veces hemos oído en el barrio: ‘Esa persona de ahí está siempre en la Iglesia pero habla mal de todos’. ¡Pero qué mal ejemplo! Hablar mal del otro, esto no es cristiano, es un mal ejemplo y es un pecado. Y así, nosotros damos un mal ejemplo. Pero si este o esta es cristiano, yo me hago ateo, ¿eh? Porque nuestro testimonio es la que hace entender qué es ser cristiano. Pidamos no ser motivo de escándalo.


Pidamos el don de la fe, para que podamos comprender como, a pesar de nuestra pequeñez y nuestra pobreza, el Señor nos ha hecho realmente instrumento de gracia y signo visible de su amor por toda la humanidad.


Podemos convertirnos en motivo de escándalo, sí. Pero también podemos intentar dar testimonio, ser testigos que con nuestra vida digamos así Jesús quiere que nosotros lo hagamos.



La ruta de Francisco: testimonio cuerpo a cuerpo

El largo coloquio del Papa Francisco con los miembros del Movimiento de Schoenstatt, que celebraban el centenario de su fundación, se ha producido una semana después de que bajaran las persianas en el aula sinodal que albergó el vibrante debate sobre la familia. Y en las palabras de Francisco se puede seguir la traza de sus preocupaciones ante el camino que ahora se abre.

“La familia cristiana, la familia, el matrimonio, nunca fue tan atacado como ahora… a la familia se la golpea, y a la familia se la bastardea… Además, cuánta familia herida, cuánto matrimonio deshecho, cuánto relativismo en la concepción del sacramento del matrimonio… ¿Qué podemos hacer? Sí podemos hacer buenos discursos, declaraciones de principios, a veces hay que hacerlo… eso hay que decirlo. Pero la pastoral de ayuda tiene que ser cuerpo a cuerpo, o sea acompañar. Y esto significa perder el tiempo. El gran maestro de perder el tiempo es Jesús, ¿no? Ha perdido el tiempo acompañando, para hacer madurar las conciencias, para curar heridas, para enseñar”.


Hay un momento en que Francisco es durísimo con los males de este tiempo, cuando describe a borbotones los destrozos de lo que él llama “la cultura de lo provisorio”, la incapacidad para el compromiso, y también las huellas terribles que deja en los hijos (generaciones enteras) la ruptura del matrimonio de sus padres. “Cuántos hay que no se casan, conviven… convivencias part-time. De lunes a jueves con mi novia y de viernes a domingo con mi familia. O sea, son nuevas formas totalmente destructivas, limitadoras de la grandeza del amor del matrimonio”. Y de nuevo la pregunta: “¿entonces qué hacemos? La clave que puede ayudar es cuerpo a cuerpo, acompañando, no haciendo proselitismo, porque eso no resulta”. Tengo la intuición de que este es el fondo de la preocupación del Papa: frente a tanta destrucción hace falta el cuerpo a cuerpo, y tantas veces no estamos dispuestos… Este cuerpo a cuerpo es distinto a la mera repetición literal de la doctrina, pero también a la mera disolución en la mentalidad de los tiempos, al buenismo que esconde las llagas de la cultura del relativismo.


Por eso es importante otro momento de este coloquio, cuando Francisco explica el método del testimonio citando a Benedicto XVI: “La Iglesia no crece por proselitismo sino por atracción… La atracción la da el testimonio. Consejo primero: testimonio. O sea, vivir de tal manera que otros tengan ganas de vivir. Como nosotros. Testimonio. No hay otro. No hay otro… Nosotros no somos salvadores de nadie. Somos transmisores de alguien que nos salvó a todos. Y eso solamente lo podemos transmitir si asumimos en nuestra vida, en nuestra carne, en nuestra historia, la vida de ese alguien que se llama Jesús. O sea testimonio. Testimonio”.


Temo que hagamos de esta fuerza motriz un eslogan vacío, un esquema. Es importante comprender lo que quiere transmitir Francisco en perfecta continuidad con su predecesor. Testimonio no se puede reducir a buen ejemplo, ni siquiera a “obras de caridad”, es la comunicación de la vida de Jesús ofrecida a través de nuestra humanidad entera (razón, afecto, libertad) en un diálogo dramático, cuerpo a cuerpo, con la libertad del otro que tengo delante. El otro que tiene su historia, sus rebeldías, sus oscuridades, pero sobre todo su corazón que busca, que desea.


Y Francisco explica de nuevo. “O sea salir, salir de nosotros mismos. Una Iglesia o un movimiento, una comunidad cerrada se enferma… Un movimiento, una Iglesia, una comunidad que sale se equivoca, se equivoca. Pero es tan lindo pedir perdón cuando uno se equivoca. Así que no tengan miedo. Salir en misión. Salir en camino… Se sale para dar algo, se sale en misión, no se sale para dar vueltas sobre uno mismo, dentro de un laberinto que ni nosotros mismos podemos comprender”.


Hay un momento en que uno de los jóvenes de Schoenstatt pregunta al Papa por su “secreto” para mantener la esperanza y la alegría en medio de las dificultades de la historia presente. Para entonces Francisco habla ya a corazón abierto, y es imposible no conmoverse: “Tengo mucha confianza… Yo sé que Él no me va a abandonar… Eso sí, pido. Porque también soy consciente de que tantas cosas malas y de tantas ‘macanas’ que hice, eh, cuando no me abandoné y quise yo controlar el timón, ¿no? Quise entrar en ese camino tan ‘embromado’ que es el auto-salvarse, ¿no?, es decir, no yo me salvo cumpliendo, con el cumplimiento… era la salvación de los Doctores de la Ley, de los saduceos, de esa gente que le hacía la vida imposible a Jesús. Pero no sé. Sinceramente, en serio, no sabría explicarlo. Me abandono, rezo. Pero nunca me falla, ¿eh? Él no falla. Él no falla. Y he visto que Él es capaz, a través, no digo a través mío, sino a través de la gente de hacer milagros. Yo he visto milagros que el Señor hace a través de la gente que va por este camino de abandonarse en sus manos”.


Otro momento capital para entender a Francisco es su explicación del tema de las periferias, a veces manoseado y reducido por tantos comentaristas: “Hay un solo centro. Es Jesucristo. Mirar las cosas desde las periferias, ¿no? Porque se ven más, más claras… Cuando uno se va encerrando en el pequeño mundito, el mundito del movimiento, de la parroquia, del arzobispado, o acá, el mundito de la Curia, entonces no se capta la verdad. Sí se la capta quizás en teoría, pero no se capta la realidad de la verdad en Jesús. Entonces la verdad se capta mejor desde la periferia que desde el centro. Eso a mí me ayuda... Me acuerdo de cómo cambió la concepción, la cosmovisión del mundo, desde Magallanes en adelante, o sea una cosa era ver el mundo desde Madrid, o Lisboa, y otra cosa era verlo desde allá, desde el Estrecho de Magallanes. Ahí empezaron a entender otra cosa”.


Por último la reforma de la Iglesia. Algunos ya tenían diseñada su reforma y tratan de hacer entrar a Francisco por su aro. Otros anuncian el fin del mundo si algo se mueve. Francisco tira de ironía: “Algunos piensan en la gran revolución, ¿no? Alguno por ahí dice ‘el Papa revolucionario’, todas esas historias, ¿no?”. Y sin embargo esta conciencia de que la Iglesia debe reformarse continuamente está en los primeros Padres, en la eclesiología más antigua. Ecclesia Semper Renovanda. Es lo que hicieron los santos, advierte el Papa. A través de su santidad renovaron la Iglesia, ellos son los que llevan adelante la Iglesia. Me temo que alguno pueda llevarse una decepción: “renovar la Iglesia no es principalmente hacer un cambio aquí, un cambio allá. Hay que hacerlo porque la vida siempre cambia, y hay que adaptarse. Pero esa no es la renovación… Acá mismo, es público, por eso me atrevo a decirlo, hay que renovar la Curia, el Banco del Vaticano, hay que renovarlos. Todas son renovaciones de afuera. Esas que dicen los diarios. Es curioso. Ninguno habla de la renovación del corazón. No entienden nada de lo que es renovar la Iglesia. Esa la santidad. Renovar el corazón de cada uno”.


Uno puede no entender ciertas cosas, o tardar en entenderlas. Incluso puede discutirlas. Pero es imposible no sentir el deseo de salir siguiendo a Pedro, centrados sólo en Jesús, deseosos de ese cuerpo a cuerpo con los hombres, hasta alcanzar el Estrecho de Magallanes y más allá.


© PáginasDigital.es



martes, 28 de octubre de 2014

David Pérez, alcalde de Alcorcón (PP), critica que se mantenga la ley de aborto «de Zapatero y Aído»

David Pérez, presidente de la Federación Madrileña de Municipios y alcalde de Alcorcón (población cercana a Madrid con 170.000 habitantes), ha criticado que su partido, el PP, mantenga la ley de aborto "que dictaron unos dirigentes como Zapatero y Bibiana Aído".

De hecho, el intento de reforma de la ley que estuvo presentando durante tres años el ya exministro de Justicia, Alberto Ruíz Gallardón, le parecía también insuficiente: “yo la hubiera hecho aún más restrictiva”.


Esa reforma quedó en nada por decisión del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pese a tener mayoría absoluta en el Parlamento y el control de la mayoría de autonomías y ayuntamientos.


Pide "dar protección al humano no nacido"

En declaraciones a Servimedia, David Pérez opinó que, pese a sus limitaciones, la reforma debería haber sido aprobada porque “era urgente y necesario dar una protección al ser humano no nacido” y “las restricciones al aborto son garantías para el ser humano no nacido”.


Yo hubiera hecho una ley que protegiera aún más al ser humano”, reiteró Pérez.


Añadió que “lo que bajo ningún concepto es sostenible es la actual legislación, que deja al ser humano no nacido totalmente desprotegido y a merced de una normativa que dictaron unos dirigentes como Zapatero y Bibiana Aído, que consideraban que el ser humano que hay dentro de la mujer -y que va a nacer, si se le deja y no se le mata-, no era un ser humano”.


“Esas manipulaciones del lenguaje, con esa interpretación positivista de los derechos humanos, al final lo que hacen es condenar a cientos de miles de niños a una muerte segura, a una práctica violenta que es el aborto”, añadió.


Aborto: un atentado contra los derechos humanos

Pérez condena el aborto porque “consiste en destruir a un ser humano no nacido -por medios quirúrgicos, químicos o por asfixia- que lo que necesita es la máxima protección, porque está absolutamente indefenso”.


A su juicio, el aborto es “un atentado contra los derechos humanos, contra el derecho a la vida y, además, es la gran tragedia humanitaria de nuestro tiempo”.


Un ayuntamiento que ayuda a las madres

En diciembre de 2012, con el debate sobre la reforma del aborto en plena actualidad, David Pérez ya anunciaba su oposición clara al aborto. "El aborto es el mayor fracaso de la política social. Es un atentado al derecho a la vida y creo que también es un atentado contra la paz, porque el aborto lo que hace es destruir una vida. Algo que se debería evitar", proclamaba sin ambigüedades el regidor.





Hacía estas declaraciones para contextualizar el apoyo del Ayuntamiento de Alcorcón al trabajo de la Fundación Red Madre (www.redmadre.es), organización "creada en 2007 con el propósito de activar una Red solidaria de apoyo, asesoramiento y ayuda a la mujer para superar cualquier conflicto surgido ante un embarazo imprevisto, en toda España".


El presidente de Fundación Red Madre, Antonio Jesús Torres Martínez, señalaba el convenio con el Ayuntamiento de Alcorcón como "un hito a nivel nacional" y un ejemplo para otros países, por el trabajo conjunto entre la sociedad civil (organizaciones y fundaciones) y la administración pública (alcaldías y comunidades) a favor del derecho a la maternidad.


El consistorio también impulsó políticas pro-familia como bonificaciones en el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) para las familias numerosas y el Sello "Alcorcón Concilia" dedicado a la conciliación de la vida laboral y personal, así como talleres de apoyo a la lactancia, preparación para el parto y el cuidado del bebé y gimnasia para embarazadas.


Un alcalde peregrino de la JMJ

David Pérez García, de 41 años, llegó a la alcaldía en 2011, año de la JMJ de Madrid. Con motivo del encuentro de tantos jóvenes católicos en Madrid recordó que cuando él tenía 16 años también acudió como peregrino a la JMJ de Santiago, en 1989, de cuyo calor asfixiante aún se acuerda.


Dos años después, acudió a la de Czestochowa, en Polonia. Explicó a la sección de Religión del diario La Razón que en Polonia experimentó «una renovación profunda desde la fe». «Éramos muchísimos españoles, y vimos que en el pueblo polaco la fe había triunfado, que las raíces cristianas de Europa, que algunos quieren obviar, sobrevivieron a medio siglo de regímenes autoritarios hostiles, que no pudieron eliminar la fe. Unas noches nos acogió una familia polaca, y por el camino dormimos algunas veces en tierra, en sacos de dormir al aire libre», recordó.




Uno de los líderes del lobby gay sueco, condenado a cinco años por violencia sexual sobre menores

Según informa Infovaticana, Stefan Johansson era presidente regional en Halland de la de la Federación Sueca para la Igualdad Sexual (RFSL por sus siglas en sueco), el lobby de mayor influencia para conseguir la ley de “matrimonio” homosexual en Suecia, en abril de 2009.

En 2007, las Naciones Unidas lo reconoció como una ONG con estatus de organismo consultivo del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, y como tal, fue regado con generosas subvenciones, con las cuales sufraga la edición su revista Salir del Armario, organiza el Día del Orgullo Gay y lleva a cabo diferentes campañas para influir en la cultura y en la conciencia de la gente acerca de la “normalidad” de los actos homosexuales, lésbicos, transexuales y queer.


En 1998, la RFSL creó el grupo PAG (Grupo de Trabajo de Pedofilia), desde el cual se defienden las relaciones entre menores de edad, así como de menores de edad con personas adultas, esperando algún día poder “normalizar” este tipo de relaciones, según han defendido numerosos líderes y miembros de RFSL.


El pasado viernes 24 de octubre, tras un largo juicio, el Tribunal del Distrito de Halmstadt condenó a Stefan Johansson a cinco años de prisión y 545.000 coronas suecas (cerca de 60.000 €) por los delitos de violación agravada, violación, detención ilegal de personas, proxenetismo, explotación sexual de una persona dependiente, asalto y abuso de confianza. El Tribunal de Halmstadt determinó que para conseguir sus objetivos, el presidente de la RFSL drogaba, o forzaba a los menores.


Aunque la RFSL de Halland se ha desentendido de los delitos de Johansson, en los foros LGBT y redes sociales a los que ha accedido Infovaticana muchos participantes afirman que no es ningún “crimen” sentirse atraído por un menor de edad, y defienden que “si (los menores de edad) quieren vender su cuerpo, son libres de hacerlo". Por su parte, se espera que su abogado alegue desórdenes psicológicos para menguar la pena.


Pincha aquí para leer más detalles en la información de Infovaticana en su integridad.



lunes, 27 de octubre de 2014

Nuestra sociedad, Jesucristo y los niños

Hace unos días, alguien me preguntó si existía el demonio. Al contestarle que evidentemente sí, me dijo que eso le inspiraba un gran miedo. Le contesté que no había que olvidar que Jesucristo, la Virgen y los ángeles son más fuertes que él y que lo consideraba un perro rabioso, pero que está encadenado, y que si yo no me pongo a tiro de él, y puedo evitarlo gracias a la oración, los sacramentos y la fidelidad a mi conciencia, no puede hacerme nada.

Pero, desgraciadamente, para muchos son más importantes sus intereses que sus principios. No hace mucho leía a un diputado de izquierdas decir que para él entre obedecer a su conciencia o la disciplina de Partido, había optado por la disciplina de Partido. Cuando se aprobó el aborto, me asombró el ver que ni uno solo de los diputados izquierdistas, y supongo que a algunos les quedará restos de conciencia, fue capaz de votar no a la Ley Aído. Estoy convencido que si Zapatero nos hubiese salido un provida como el izquierdista presidente de Ecuador, Rafael Correa, todos o la inmensa mayoría, hubiesen votado a favor de la vida. Esta sumisión, esta renuncia a pensar y actuar según mis convencimientos, es tan fuerte, que nunca se me olvidará la razón que dio un Presidente de Comunidad Autónoma, para explicar su marcha de la Política: “Tengo ganas de decir no”. Que no vengan con cuentos democráticos, porque en los Partidos españoles hoy manda el Jefe del Partido y los demás a obedecer.


Porque esto sucede tanto en la Izquierda como en la Derecha. En un país libre y democrático, ¿se creen Vds, que un gobernante como Rajoy, que hace exactamente lo contrario de lo que decía en su programa electoral, en cuestiones tan graves como la defensa de la vida humana en el caso del terrorismo y del aborto, seguiría siendo el jefe del Partido y del Gobierno? ¿No le habrían ya echado a patadas? En honor a la verdad debo decir que la Izquierda ya ha echado a Zapatero, aunque no ha renunciado a sus monstruosos antivalores, y la Derecha sigue con Rajoy.


La definición de aborto es muy sencilla. “El aborto provocado consiste en realizar la muerte del óvulo fecundado, embrión o feto humano dentro del seno materno”. Ya en el Antiguo Testamento el Decálogo es terminante: “No matarás” (Ex 20,13; Dt 5,17) y en el libro de la Sabiduría, el último libro del Antiguo Testamento, leemos: “El justo muerto condena a los impíos vivos” (4,16). Y en el episodio del Juicio Final, Jesucristo anuncia el infierno para quienes no practican la misericordia debida a los pequeños. Exactamente dice: “En verdad os digo que cuando dejasteis de hacer eso con uno de estos pequeñuelos, conmigo dejasteis de hacerlo. E irán al castigo eterno”(25,45-46). Matar es desde luego la mayor ausencia de misericordia.


Pero mantener el aborto como un derecho ha tapado, y muy poca gente se refiere a ello, otra maldad casi igual de la Ley que Rajoy ha decidido mantener. Me refiero a la perspectiva de género. La Ley dice: “Los poderes públicos garantizarán “la educación sanitaria integral y con perspectiva de género sobre salud sexual y salud reproductiva”(Título 1, Capítulo 1, art. 5, 1 e) y “La formación de profesionales de la salud se abordará con perspectiva de género” (Capítulo II, art. 8). La perspectiva de género es esa solemne idiotez que dice que podemos escoger el sexo que nos dé la gana y cambiarlo cuando queramos. Todo uso de mis órganos genitales desde cualquier edad es bueno y, por tanto, las relaciones sexuales de todo tipo, salvo la relación matrimonial. Advierto: sé lo que escribo y puedo probarlo. En pocas palabras, malos e idiotas.


Lo que opina Jesucristo de esto es muy claro: “Al que escandalizare a uno de estos pequeñuelos que creen en mí, más le valiera que le colgasen al cuello una piedra de molino de asno y le arrojasen al fondo del mar”( Mt 18,6). Y para que nos lo tomemos en serio San Pablo nos advierte: “No os engañéis; de Dios nadie se burla” (Gal 6,7). Apoyar el asesinato de los niños antes de nacer y la corrupción moral de los niños y adolescentes es simplemente demoníaco. Pidamos al Señor y a la Virgen por la sanación y salvación de nuestra Sociedad.



El 60 por ciento de los reclusos en cárceles francesas son musulmanes



El 60 por ciento de los reclusos en cárceles francesas son musulmanes. Las cárceles son una escuela de radicalización islámica. En lugar de reintegrarse en la sociedad de adopción, son adoctrinados por líderes religiosos islamistas que les inculcan que están injustamente encarcelados por actos que en realidad no son delitos, pues han sido fruto de la desesperación al sufrir "la opresión y discriminación de los infieles cruzados contra los devotos del Islam". Estos reclusos son presa fácil del yihadismo al sentirse redimidos por un retorno al Islam primigenio, el de la Yihad. El Yihad les absuelve de sus faltas.


El 60 por ciento de la población penitenciaria en Francia, es decir, 40.000 presos, pueden considerarse musulmán ", o culturalmente originalmente" según un reciente informe publicado por el diario Le Figaro.


El diputado francés Larrive, que ha trabajado en el presupuesto del Servicio de Prisiones de 2015, pide "la creación de unidades especializadas de lucha contra la radicalización de la terapia de choque (USAR) para los reclusos que regresaban de la Yihad".


AL ÁRBOL SE LE CONOCE POR SUS FRUTOS


NOTAS


http://ift.tt/12VMWBs