viernes, 19 de septiembre de 2014

Para el próximo sínodo están abiertas las apuestas

El sínodo sobre la familia convocado en octubre en el Vaticano se asemeja en una cosa al papa Francisco: no deja prever cómo se desarrollará y mucho menos cómo terminará.

El Papa lo ha querido así: abierto a la libre discusión también en los puntos que más dividen, como por ejemplo si dar o no la comunión a los católicos divorciados que se han vuelto a casar con el rito civil.


Es necesario retroceder más de cuarenta años, a 1971, a los albores de la historia de este Instituto, para encontrar otro sínodo también palpitante, esa vez sobre la superación o no de la obligación del celibato para el clero de la Iglesia latina.


Después de una larga y encendida discusión, Pablo VI puso a votación dos soluciones contrastantes, entre las cuales debían elegir los padres sinodales.


La primera solución sostenía firmemente el celibato para todos sin excepción. La segunda reconocía al Papa la facultad de ordenar "en casos particulares, por necesidades pastorales y por el bien de la Iglesia universal" a hombres casados de edad madura y de vida ejemplar.


Venció la primera solución por 107 votos, mientras que la segunda obtuvo 87 votos. Pablo VI quiso que se publicaran los resultados de los votos, incluido el voto sobre el documento final del sínodo, que fue aprobado con 168 “sí”, 21 “sí” con reserva y 3 abstenciones.


Desde entonces la obligación del celibato no se volvió a poner oficialmente en discusión. Ningún otro sínodo se vio obligado a elegir entre opciones con tan neto contraste. El interés de los medios de comunicación por estas cuestiones se redujo a cero. Hasta este año.


En realidad, un estremecimiento que volvió a ser noticia tuvo lugar en 1999.


En el sínodo de ese año, el cardenal Carlo Maria Martini pidió que se convocara a una especie de concilio permanente, con sesiones a corta distancia sobre cuestiones candentes como la anticoncepción, el divorcio, el puesto de la mujer en la Iglesia.


"No soy un antipapa – dijo él – sino un ´ante´ Papa que se adelanta para abrir camino". Acertó, porque hoy hay un Papa de quien no se sabe qué piensa personalmente sobre las cuestiones suscitadas por Martini, pero las ha recogido a todas y las ha sometido a discusión.


Francisco ha comenzado haciendo distribuir, hace un año, un cuestionario de libre circulación sobre todas las cuestiones que se refieren a la familia, desde la anticoncepción hasta la comunión a los divorciados, desde las parejas de hecho hasta los matrimonios entre homosexuales. Y algunos episcopados nacionales, los de lengua alemana a la cabeza, divulgaron los resultados, suscitando expectativas de liberalización en la disciplina de la Iglesia.


Pero después, sobre todo, Francisco reunió en Roma, en el pasado mes de febrero, un consistorio de cardenales que funcionó como prueba general del próximo sínodo. ¿A quién confió la exposición introductoria? Al cardenal alemán Walter Kasper, ya en los primeros años de los ’90 partidario combativo de una superación de la prohibición de la comunión a los que se han vuelto a casar, pero derrotado y silenciado, en esa época, por Juan Pablo II y por Joseph Ratzinger.


De ese consistorio sólo se ha conocido la exposición de Kasper, todas las otras han permanecido en secreto. Pero a juzgar por las posteriores afirmaciones públicas de algunos cardenales, se supo que las resistencias a los cambios propuestos por Kasper han sido y siguen siendo amplias, aguerridas y acreditadas.


Entre los que resisten y que han salido del armario están los cardenales Gerhard L. Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Raymond L. Burke, Timothy M. Dolan, Marc Ouellet, George Pell, Fernando Sebastián Aguilar, Carlo Caffarra y Angelo Scola, todos ellos etiquetados generalmente entre los conservadores. Pero se sabe que para formar un bloque con ellos, contra Kasper, hay algunos cardenales con fama de progresistas, como el austríaco Christoph Schönborn.


Todos ellos se encontrarán en el sínodo para batirse a duelo sin ahorrar golpes con Kasper y sus no tan sólidos partidarios.


El hecho que también los "reaccionarios" Caffarra, Scola y Aguilar hayan sido llamados personalmente por Francisco a formar parte del sínodo ha enfriado bastante los entusiasmos por el actual Papa.


El jesuita americano Thomas Reese, ex director de la revista "America" y maestro de opinión muy escuchado, hincha fanático de Jorge Mario Bergoglio al comienzo de su pontificado, luego de este último golpe ha pasado definitivamente al campo adversario, contra lo que para él es traición de la revolución que se esperaba.


Pero la batalla recién ha comenzado. El inminente sínodo no traerá ninguna conclusión. Tendrá un segundo round en octubre de 2015, después de lo cual no será el sínodo sino el papa Francisco quien decidirá qué hacer.


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Contrariamente a lo que sucedió en el pasado, en el próximo sínodo ya no se distribuirán dos veces al día los boletines en cinco idiomas con los resúmenes de todas las intervenciones de los padres sinodales, redactados por ellos mismos.


Ni tampoco habrá sesiones informativas en restringidos círculos lingüísticos para los periodistas acreditados, por parte de observadores encargados de referir el desarrollo de la discusión.


Será únicamente el director de la sala de prensa vaticana, Federico Lombardi, con dos asistentes de lengua inglesa y española, quien tendrá diariamente una sesión informativa con todo el cuerpo de los periodistas acreditados.


Ha sido eliminado el aparato técnico que se preparaba en la vigilia de cada sínodo para la publicación del boletín en varios idiomas.


El riesgo es que con el próximo sínodo se repita lo que aconteció durante la primera fase del Concilio Vaticano II: una brecha creciente entre el sínodo real, mantenido en secreto, y el de los medios de comunicación, construido sobre informaciones intencionalmente filtradas por agentes interesados.


Traducción en español de José Arturo Quarracino, Buenos Aires, Argentina.



Derecho a Vivir escenifica el podio de presidentes del aborto: Mariano Rajoy, el que más

Derecho a Vivir (http://ift.tt/OIWA3z ) señala que Felipe González inició la “pesadilla” del aborto legal, que José María Aznar “miró para otro lado” y que José Luis Rodríguez Zapatero abrió “la barra libre de aborto”. Rajoy, sin embargo, gana en la media de abortos por año.

Como si se tratase de la entrega de medallas tras la disputa de una final olímpica, Derecho a Vivir ha escenificado esta mañana el escalafón de los presidentes del Gobierno que más abortos al año de media han permitido a lo largo de sus años en el poder.


El primero en recibir su medalla ha sido Felipe González, en cuyos años de Gobierno, tras la aprobación de la ley de 1985, permitió una media anual de 34.057 abortos (de 1985 a 1995).


La medalla de bronce ha sido entregada a José María Aznar quien, según las cifras oficiales (1996-2003), toleró una media de 62.919 abortos cada año de sus dos legislaturas de Gobierno, una de las cuales pudo haber legislado en un sentido protector de la vida al tener una amplia mayoría absoluta.


La medalla de plata se ha entregado a José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011), quien impulsó sin haberse comprometido en su programa electoral el paso de una ley de supuestos a una de plazos, que desde Derecho a vivir califican de ‘ley de barra libre de aborto’. El líder socialista alcanza este puesto con una media anual de 94.757 abortos en sus siete años de mandato.



Por último, la medalla de oro le ha correspondido a Mariano Rajoy, que comenzó su legislatura a finales de 2011, por lo que se le computan los abortos a partir de 2012. Como quiera que las últimas cifras oficiales son de ese año, y haciendo un cálculo conservador en el que no se modificaran hasta fin de 2014 las cifras, Rajoy supera al resto de presidentes, con una marca anual de 112.390 abortos.


Al término del acto, Nicolás de Cárdenas, como portavoz de la asociación en este acto, ha destacado que “desde 1985 el aborto no ha hecho más que aumentar en España, de tal forma que quienes han dirigido el Gobierno son cómplices de este drama social. González inició la pesadilla, Aznar miró para otro lado, Zapatero abrió la barra libre de aborto y Rajoy, con promesa electoral por medio para reencauzar la situación, ya ha pasado a nuestra historia como el presidente del Gobierno bajo cuyo mandato ha habido más aborto de media anual en España”.


A pesar de este diagnóstico, desde Derecho a Vivir consideran que “Mariano Rajoy está a tiempo de poner coto a este drama y de pasar a la historia como el presidente que inició el cambio de tendencia para una sociedad más justa y más humana, con vocación de progreso, en la que ningún ser humano sea matado antes de nacer, ni ninguna madre en dificultad se vea abandonada”.


Cárdenas asegura que “es fundamental que la sociedad española se una masivamente a la V Marcha por la Vida para exigir al Gobierno que tome en serio sus propios compromisos electorales y no desprecie a sus votantes, los mismos que le dieron una mayoría absoluta en las Cortes. De no ser así, la consecuencia será evidente: ‘Rajoy, con aborto no hay voto’”.


Más información sobre la Marcha por la Vida de este fin de semana en más de 40 ciudades AQUÍ


Breve historia del aborto en España AQUÍ



Por qué apuesto por la vida


-Por ser vitalista y querer para mí y todos los concebidos, disfruten de la vida.

-Por ser creyente en Dios, autor y manantial de todo bien y de toda vida.


-Por ser hermano de Cristo, que vino a dar su vida para que todos viviéramos.


-Por ser templo del E. Santo, ( bautizado), “Señor y Dador de toda vida”.


-Por ser católico y aceptar las enseñanzas de la Biblia, del Papa y Tradición.


-Por no querer que alguien se arrogue el derecho de vida o muerte sobre otros.


-Por considerar un crimen eliminar al ser humano más inocente e indefenso.


-Por querer que el concebido, como sus padres, sean felices toda su vida.


-Por ver a tantas mujeres engañadas por “listos” para que abortaran.


-Por conocer infinidad de personas que desearían adoptar niños.


-Por ser buen español y desear que España no sea pronto un país de viejos.


-Por saber que los niños y niñas son lo más puro, noble y bonito de la Creación.


- Por creer injusta, inhumana e inmoral, la actual Ley a favor del aborto.


-Por defender a los más pobres y necesitados: madres solteras e hijo por nacer.


-Por querer terminen los “negocios” de Clínicas abortistas.


-Por querer se proteja más la vida humana antes que la de los animales.


MIGUEL RIVILLA SAN MARTIN




La Iglesia pide a los poderes civiles que protejan lo propio del peregrinar: «no es mero turismo»

La Iglesia Católica considera prioritario que autoridades civiles y religiosas unan sus esfuerzos para "preservar" el carácter religioso de la peregrinación, que ven "definitorio", y reclama que este tipo de movilidad no se equipare a "otras formas de turismo".

Así lo ha señalado este jueves monseñor José Brosel, encargado de turismo, peregrinaciones y santuarios del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes del Vaticano, que ha participado en Santiago de Compostela en la primera sesión del I Congreso Internacional de Turismo y Peregrinaciones que organiza la Organización Mundial del Turismo.


En su intervención en la sesión sobre ´Peregrinaciones como impulso al turismo y a la hospitalidad´, monseñor Brosel ha recordado que el "carácter religioso" de la peregrinación es su "elemento preponderante y definitorio", por lo que "debe ser preservado".


Sin "negar" la existencia de "otros componentes" en la experiencia, el representante del Vaticano ha hecho hincapié en la "dificultad" de los caminantes [a Santiago] para "verbalizar sus motivaciones reales" y ha reconocido que para peregrinar no existe "una motivación única".


No obstante, monseñor Brosel ha destacado que la motivación religiosa es el origen de las demás y ha reclamado que las "autoridades civiles" asuman la peregrinación como "un sector diferenciado" que "no debe ser identificado con otras formas de turismo".


"El peregrino es el perfil más exigente de visitante", ha explicado José Brosel, para quien es necesario que la "acogida" a los caminantes se articule en función de las necesidades y reclamaciones de los propios peregrinos.


Para el responsable de peregrinaciones de la Santa Sede, este fenómeno requiere de ser tratado con una "sensibilidad especial" de la que "en ocasiones" algunos "agentes sociales" no han hecho gala, "negando esta dimensión espiritual".


Para evitarlo, monseñor Brosel ha ofrecido la colaboración de la Iglesia Católica para la formación de guías turísticos, que permita que, además de los "aspectos exteriores" de los monumentos religiosos, puedan "hablar de los valores de la peregrinación".


"La Iglesia espera respeto a la naturaleza propia de estas manifestaciones religiosas", ha explicado el representante del Vaticano, que ha hecho hincapié en la necesidad de "colaboración" entre autoridades religiosas y civiles.


En la primera sesión ha participado también el medievalista Miguel Andrade, que ha hecho un recorrido por la evolución de la peregrinación y la hospitalidad desde la Edad Media.


Asimismo, el israelí Michael Kagan ha hablado sobre la vivencia de la peregrinación en la religión judía y sus similitudes y diferencias con la peregrinación católica y musulmana.



«¡Ay de mí!»: evangelización, San Pablo y Lumen Gentium 16

“Ay de mí”, escribe San Pablo a los corintios, si no proclamara las buenas noticias de Jesús. Si no evangelizara. ¿Por qué tanto dramatismo?

La interjección griega ouai tiene un peso retórico que no captura suficientemente su equivalente “Ay de…” en castellano. En Mateo 11:21 Jesús utiliza la misma expresión para increpar a los habitantes de Betsaida y Corazin: Ay de ti, Betsaida… Por su falta de fe, en el día del juicio Tiro y Sidón, ciudades paganas por excelencia, quedarán mejor paradas que Betsaida y Corazin. Igualmente en Jeremías 13:27, y en muchos otros textos de ambos testamentos. En nuestro pasaje y en otros, Ouai (Ay de...) con el dativo es una expresión que tiene que ver con el juicio de Dios, y que quizás estaría mejor traducida por “maldito (sujeto al juicio condenatorio de Dios) sería yo si…”


Tras su encuentro con Jesús, Pablo dedica su vida a la evangelización de los gentiles, a predicarles la buena noticia de Jesús. Pablo derrama su vida hasta la última gota en la consecución de esta misión que el Señor le ha dado. ¿Y qué es el evangelio para Pablo? “Es el poder de Dios para la salvación de todos los que creen” (Rom 1:16). Y Por eso Pablo no se avergüenza del Evangelio. A Timoteo le escribe: “Te conjuro, te pido encarecidamente en presencia de Cristo, que ha de venir a juzgar…: Predica la Palabra!” (II Tim 4:1). Pablo le pide que no pierda tiempo y predique el Evangelio, porque vendrán los días en los que la gente no escuchará.


A los que no reciben el Evangelio, Pablo les dice sin miramientos: “Vuestra sangre (caiga) sobre vuestras cabezas. Yo ya soy inocente (de ella)” (Hechos 18:6). En Hechos 20, en su emotivísima despedida de los presbíteros, Pablo les dice: “Soy inocente de la sangre de todos, porque no he dudado en proclamar toda la voluntad de Dios” (Hech 18:26). La recepción del evangelio, creer en Jesús, trae la vida eterna. El no creer en Jesús trae la condenación. El cristiano es una persona que ha pasado de la muerte a la Vida (Efesios 2:2-5, Col. 3:5-9, etc). San Pablo tiene claro que la predicación del evangelio es cuestión de vida o muerte.


¿Y para nosotros? ¿Cómo de urgente es la evangelización? ¿Es verdaderamente cuestión de vida o muerte?


Ralph Martin, consultor del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, ha publicado un libro de importancia capital para la Iglesia del siglo XXI. Will Many be Saved? What Vatican II Actually Teaches and its Implications for the New Evangelization (Grand Rapids: Eerdmans, 2012). El titulo se puede traducir así: ¿Se salvarán muchos? Lo que el Concilio Vaticano II en realidad dice, y lo que implica esto para la Nueva Evangelización”.


¿Qué dice el CVII, Lumen Gentium 16 para ser exactos, en realidad? Pues sí, esta es otra área en la que muchas de las interpretaciones post Vaticano II han oscurecido tanto el sentido como la intención de los documentos conciliares, con consecuencias nefastas para la evangelización.


La tesis de Martin se puede resumir así. Muchos católicos han asumido, explicita o implícitamente, una concepción cuasi universalista de la salvación. Es decir, se asume que, siendo Dios misericordioso, habrá muy pocas almas, quizás las de Hitler y Stalin, que se condenen. Es decir, todos estamos de una u otra manera camino del purgatorio o el cielo (¡pero Mateo 7:14!). A nivel popular cuesta mucho, en base a esta premisa universalista, poner el foco y urgencia necesarios en la Nueva Evangelización. ¿Para qué tantas prisas? ¿Para qué esa predicación kerygmática que nos suena a dogmatismo carca, o, peor aún, protestante? Ralph Martin nos demuestra que los orígenes de esta idea no están en el Concilio Vaticano II. Lo están, más bien, en interpretaciones tendenciosas de Lumen Gentium 16, que, eliminando lo que no convenía (a Karl Rahner entre otros), tergiversan las enseñanzas de la Iglesia, que son también las enseñanzas del Nuevo Testamento, sobre la salvación y la fe.


En concreto, tanto Karl Rahner como muchos otros obvian la sección de Lumen Gentium 16 que Martin llama LG16c, que delimita sustancialmente, con razonamientos bíblicos, la posibilidad que existe de llegar a la salvación sin fe explicíta en Jesús: “Pero con mucha frecuencia los hombres, engañados por el Maligno, se envilecieron con sus fantasías y trocaron la verdad de Dios en mentira, sirviendo a la criatura más bien que al Creador (cf. Rm 1,21 y 25), o, viviendo y muriendo sin Dios en este mundo, se exponen a la desesperación extrema. Por lo cual la Iglesia, acordándose del mandato del Señor, que dijo: «Predicad el Evangelio a toda criatura» (Mc 16,15), procura con gran solicitud fomentar las misiones para promover la gloria de Dios y la salvación de todos éstos.” La teoria del "cristiano anónimo" de Rahner, que tantos seguidores tiene, está construida en base a obviar LG16c, así como gran parte del Nuevo Testamento, incluidas muchas de las enseñanzas de Jesús.


Ralph Martin, elegido por Benedicto XVI como consultor del Pontificio Consejo, asi como peritus para el Sínodo de la Nueva Evangelización de 2012, ha hecho y continúa haciendo una gran labor profética en la iglesia. Su exegesis de LG16 es tan completa como precisa, como lo es su exegésis de textos neotestamentarios relevantes, especialmente Romanos 1-2. Martin dedica dos capítulos a desmontar las lecturas selectivas que hacen Rahner y Balthasar de LG16, y termina con una reflexión sobre estrategia pastoral post CVII. Además de clarificar la doctrina católica sobre la evangelización y la salvación, Martin nos recuerda que doctrina y praxis pastoral no están reñidas sino que van de la mano, y nos llama a un encuentro renovado con el Dios trino. Así proclamaremos, con la urgencia y la pasión de San Pablo, y en base a nuestra experiencia personal, el amor del Padre demostrado en el Hijo, en el poder del Espíritu Santo. ¡Ay de mí, si no evangelizara!



«Ni los turcos ni los comunistas lograron quitarnos la fe»: Albania recibe al Papa este domingo

El Papa visitará este domingo Albania, un país en que la mayoría musulmana convive pacíficamente con los cristianos, que se han aferrado a su confesión durante siglos y bajo la dominación otomana y comunista, y ahora ven en la visita de Francisco un reconocimiento a su dura resistencia.

"El papa viene porque piensa que confiamos en Dios. La creencia en Dios emana desde hace siglos y no nos la han quitado ni los turcos ni los comunistas", dijo a Efe Ndrec Ndoci, de 71 años.


Como los demás albaneses, sostiene que la visita del santo padre es un reconocimiento a los sufrimientos que padecieron el pueblo y los clérigos durante el largo dominio otomano y el casi medio siglo (1944-1991) de la dictadura comunista de Enver Hoxha.


Según varios historiadores, la política de tolerancia del Imperio Otomano respecto a los pueblos ocupados de distintas religiones, el crecimiento de varias generaciones ateas y los matrimonios mixtos impuestos en el comunismo han influido en esta armonía religiosa. Sin embargo, no fue fácil para la minoría cristiana resistir a la dictadura de Hoxha.


Tras instalarse en el poder después de la Segunda Guerra Mundial, el dictador desencadenó una feroz lucha contra los clérigos cristianos y musulmanes, centenares de los cuales fueron fusilados, encarcelados, torturados y deportados a campos de trabajo forzado.


En 1967, Hoxha impuso por ley el ateísmo oficial, prohibió la fe y ordenó la destrucción de las iglesias y mezquitas o su transformación en depósitos de cereales y polideportivos.


"El último bautizo del pueblo en 1967 fue el de nuestro hijo Gjon. Al día siguiente, el cura Ndue Coku entregó las llaves de la iglesia y poco después vinieron policías que le metieron en la cárcel", revelaron a Efe la pareja Ndrec y Marte Ndoci.


A partir de aquel año, la iglesia de Kallmet se convirtió en un almacén de alimentos. "Esto nos conmovió mucho. Pensamos que se acababa el mundo", afirmó Marte, de 67 años.


La anciana Dile lleva en las manos un rosario y una imagen de Santa María con su Niño Jesús que, según relata, "de día la enterraba en el patio para esconderla de un posible control policial y de noche la metía dentro de casa" para rezar a escondidas y en silencio y poder salvarse así de la persecución comunista.


"Durante el comunismo la gente rezaba en voz baja. Se silenció el nombre de Dios, pero no se borró. Se intentó matar la fe, pero la fe renació", señaló el sacerdote de la iglesia de Kallmet, Carlos Calero Ávila, oriundo de Piura de Perú.


Albania, dice, es una muestra clara de como confesiones distintas pueden vivir en paz, a diferencia de lo que está pasando en Siria, Irak y otros países de Oriente Medio.


El sacerdote afirma que durante sus 5 años de estancia en Albania se ha encontrado con imanes y sacerdotes ortodoxos y nunca se ha sentido ofendido, ni verbal ni físicamente, sino que siempre se ha sentido respetado.


"Esta unidad entre religiones se debe al sufrimiento que han padecido las tres confesiones (musulmana, católica y ortodoxa) por creer en el mismo Dios durante el comunismo", destacó.


La visita del pontífice, la primera que realiza en Europa fuera de Italia, ha calado también en el Gobierno -plagado de ministros de confesión musulmana-, que la considera el evento más importante del año, y en la población de etnia albanesa que, además de en Albania, vive en los países vecinos de Kosovo, Macedonia y Montenegro.


Pero sin duda, los más ilusionados son los católicos del norte montañoso que representan el 10 % de esta pequeña nación balcánica de 2,8 millones de habitantes.


"Quisiera ser pájaro y volar hasta Tirana para poder ver al papa. Sería una maravilla, pero no puedo ir tan lejos", confesó a Efe desde su casa del pueblo de Kallmet, Dile Ndoci, una anciana de 94 años.


"El papa Francisco es muy humilde y ayuda a los pobres, igual que nuestra madre Teresa", afirmó Gjin Haberi, que llevará a sus tres hijos a la santa misa que presidirá el papa en Tirana este domingo.


Los campesinos católicos de la aldea norteña de Kallmet, de 5.000 habitantes, han mantenido vínculos estrechos con el Vaticano, ya que en tiempos remotos enviaban su delicioso vino hecho de uva "Kallmet" al santa padre y a los obispos que lo usaban en las misas de Roma.


Esta zona de Albania ha estado dominada tradicionalmente por el credo católico.


El padre Carlos consideró que la visita del Papa, el vicario de Cristo, dará, además, un gran empuje a la iglesia albanesa y, en general, a la balcánica.



«Oriana Fallaci tenía "nostalgia de Dios". Y sufría para explicar el peligro del islam radical»

El 15 de septiembre de hace ochos años moría, después de una larga lucha contra un tumor («el alien» lo llamaba ella), la gran periodista italiana Oriana Fallaci.

Monseñor Rino Fisichella, actualmente presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, que la conoció en los últimos años de su vida y la acompañó con su amistad hasta la muerte, ha compartido con Tempi.it su recuerdo personal de la escritora florentina.


-Monseñor Fisichella, ¿cómo conoció a Oriana Fallaci?

-Por pura casualidad. Todo nació después de una entrevista que había concedido al Corriere della Sera y en la que respondí a una pregunta sobre ella. Pues bien, ella me escribió una bonita carta y nos conocimos: una relación que duró hasta su muerte. Una amistad hecha de cartas, recuerdos, encuentros, largas conversaciones telefónicas. Y hecha también, como dos amigos cualquiera, de muchas confidencias que se pueden hacer sólo al amigo y al sacerdote.


-La Fallaci ha representado en gran parte de su vida la imagen de la laicidad. ¿Qué relación tenía con la fe?

-Tuvimos ocasión de hablar mucho sobre la fe. Oriana Fallaci había sido bautizada y había recibido la comunión y la confirmación. La fe estaba en ella, como una identidad cristiana: una identidad que siempre reencontraba, por cultura y formación, en todo Occidente. Más bien al contrario, Oriana acusaba a Occidente de haber olvidado esta identidad religiosa propia.


»A un primer periodo de fe, de niña, le siguió, ya adulta, el alejamiento, el periodo de la no práctica de la fe y, en muchos aspectos, un "abandono". Pero después, como todos, también para Oriana llegó un tercer momento, el del deseo de creer. Lo que puedo decir es que pienso de verdad que vivió los últimos años de su vida con el deseo de creer, que tal vez permaneció tal, un deseo, pero que fue muy importante.


»Para ella era una verdadera "nostalgia de Dios". No es casualidad que utilice este término: “nostalgia” indica el dolor por el retorno. Y en Oriana era muy fuerte el dolor, más que el sentido de un retorno. El deseo de Dios provocaba en ella, efectivamente, un dolor porque no podía acoger hasta el fondo la profesión de fe.



-En el imaginario colectivo quedan impresos sobre todo dos de sus muchos libros, los que nacieron de dos experiencias privadas, Un hombre y Carta a un niño que no llegó a nacer. La Fallaci vivió sola los últimos años de su vida: ¿le hizo alguna confidencia al respecto? ¿Se arrepentía de algo?

-¡Me confiaba tantas cosas y me daba tantos juicios sobre las personas, no siempre benévolos! Oriana, en los últimos años, sentía en particular un fuerte entusiasmo por sus orígenes, que desembocó en su novela póstuma, incompleta, Un sombrero lleno de cerezas. En mi opinión, allí se encuentra claramente la Oriana que conocí en el último periodo de su vida. Estaba muy orgullosa de Carta a un niño que no llegó a nacer, hablaba a menudo de él y recuerdo que le regaló una copia a Benedicto XVI cuando le visitó. También estaba orgullosa de Un hombre.


»Pero Oriana emerge muy bien en otros libros en los que relata su trabajo como corresponsal. En ellos se percibe, por ejemplo, lo combativa que era. Amaba ser combativa. En su último libro, creo yo, se manifiesta un último pedazo de ella: un profundo sentido de pertenencia a una familia, a una historia, a un territorio y, por lo tanto, a una cultura.


-La Fallaci había sufrido mucho, en los últimos años, por las críticas que le llegaron de todas partes tras la publicación de la trilogia (La rabia y el orgullo, La fuerza de la razón y El apocalipsis)

-Sí. Seguramente se sintió atacada visceralmente por el 11 de septiembre de 2001. Vivía en Nueva York, sentía la ciudad como una segunda casa y estaba orgullosa de ello. Por esto ese suceso la afectó tanto. Se sintió atacada sobre todo como ciudadana del mundo y de allí surgió su rabia, su fuerza, su valentía al expresar una razón sin recurrir a lo políticamente correcto. Pero nadie podía esperar que una persona con la historia de Oriana no se expresara con toda la fuerza y la vehemencia que la distinguían. Sufrió mucho por los ataques que le llegaron y, en especial, porque no conseguía hacer entender el grave peligro proveniente de estas "facciones" del islam que atentan contra la paz y el sistema internacional.


-¿Hay algo del pensamiento de la Fallaci que le vuelva a la mente para juzgar lo que esta sucediendo hoy, con la amenaza del Isis en Siria e Iraq y Al Qaeda lanzando un llamamiento a la unidad con los yihadistas del Califato?

-Sin duda Oriana ha tenido una dimensión de previsión. Obviamente, la “cura” que ella proponía para la “patología” no podía ser aceptada de manera tan pacífica por todos. La terapia que Oriana proponía era muy radical y yo mismo, en varias ocasiones, disentía de su análisis, por lo que varias veces fui el objeto de sus “gritos” y de la acusación de no entender hasta el fondo lo que ella decía.


»No es que yo no entendiera. El problema es que no compartía la terapia, pero en su diagnóstico había plena participación. Oriana no era una mujer de medias tintas y tampoco era fácil al compromiso. Era muy radical y, sobre algunos aspectos en particular, muy combativa.


»Pienso que Oriana, ante los fenómenos que vivimos hoy, no hubiera aceptado jamás la distinción entre células o facciones enloquecidas e islam. Pero hay que reconocer también que no se puede admitir una lectura en sentido único en la gran galaxia islámica.


(Traducción de Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares)